miércoles, 12 de mayo de 2010

La enseñanza y el aprendizaje

El título anterior es el proceso de transmisión de conocimientos y experiencias, pero también la extensión de lo que nos fué dado, conceptualizado, hecho nuestro y dado nuevamente a los sucesores, que en este caso se representa por los alumnos.

Cuando recibimos de nuestros docentes el conocimiento, no sabemos de forma inicial la utilidad y valor, sin embargo el yo interior comienza su proceso de asimilación, hasta que un día cercano los conceptos aprendidos nos parecen tan naturales que llegan a influir en la personalidad, formas de actuar y expresar las ideas y hasta el pensamiento.

Ser concientes de la influencias que se causan en el pensamiento de las nuevas generaciones nuestras enseñanzas implican responsabilidad seria, porque podríamos transmitir prejuicios, paradigmas y distorsiones de la realidad; o bien dar luz al camino y herramientas valiosas para el desempeño del futuro profesional.

Por tanto el proceso de enseñanza y aprendizaje esta lleno tantas variables de aprendizaje mutuo (profesor-alumno) que no es posible detener un momento en el tiempo para instruir en un conocimiento específico, ya que cada palabra pronunciada y cada ejercicio desarrollado va esculpiendo el nuevo pensamiento de quién recibe y da, y en cada pregunta que representa una duda, se añade un escalón que permite la evolución del conocimiento, por el nuevo enfoque y la posible aplicación del conocimiento adquirido, ya en manos del estudiante.

El aprendizaje es una evolución en el pensamiento y la enseñanza una reflexión de lo aprendido antes.

La información no es conocimiento, esto se tiene como cierto, sin embargo a la humanidad le tomo 18 siglos para duplicar el conocimiento, tomando como referencia el inicio de la era cristiana; después le tomo los 2 siglos siguientes para volver a duplicar el conocimiento, a continuación fueron dos décadas (1950-1970) para lograr duplicar el conocimiento y posteriormente al año 2000, tan solo 5 años, (Alvin Toffler, la 3ra. Ola), lo que indica que lo dicho hoy, mañana puede estar obsoleto o superado. La evolución del pensamiento y del conocimiento es cada vez mayor, lo que nos falta es tiempo; próximamente serán días duplicar lo ya conocido.

El reto es aprender a pensar, para entonces aprovechar la información, procesarla, transformarla y generar nuevo conocimiento y como docentes ser los facilitadores de este proceso.

4 comentarios:

  1. Qué gusto ver su trabajo, coincido con usted en el tema de la responsabilidad, es importante reconocer que tenemos tanto que mejorar de nuestras propias vidas para compartirlas con otros y el privilegio que tenemos para mejorarlas en conjunto con los estudiantes que nos obligan a ser excelentes.

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  2. Coincido con usted compañero, que el estudiante valora el aprendizaje de algo dado hasta que lo necesite o hasta que lo asimile.
    Sin embargo, considero que es necesario que el docente enseñe a aprender para que el aprendizaje se haga más significativo y trascedental para el alumno.

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  3. Mauricio, te planteo un dilema: si el propósito de educar es comunicar un legado cultural de siglos atrás, ¿cómo calza esa visión con la necesidad de preparar a las personas para un futuro incierto, que no se parece en nada a lo que se ha vivido en el pasado?

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  4. Estimada Rectora y Profesora.
    Ante el dilema educar con el legado del conocimiento anterior y educar para el futuro, el cual es incierto y dado que el pasado es nuestra base inicial, de la cual no se puede pasar por alto, el docente debe aprender y des-aprender (principalmente los paradigmas de cada momento histórico) es comunicar a los estudiantes que los conceptos cambian de acuerdo a las necesidades del mundo. Sin embargo, el conocimiento al que me refiero, y el cual no debe olvidarse, es a los principios universales. En mecánica de fluidos el aporte de Arquímedes aún se aplica en la NASA para el desarrollo de las naves y la demostración de la influencia de la gravedad (independiente del peso de los cuerpos) realizada en la torre de Pisa por Galileo Galilei sigue vigente en cada vuelo de avión recién salido de fábrica, y así todo el conocimiento valioso acumulado debe ser enseñado por el docente y aprendido por el alumno, ante la incertidumbre del futuro, las herramientas del pasado es el único asidero que permite desarrollar. Hoy en nuestro país se hace futuro con conocimiento del pasado, me refiero al motor de plasma (con los conocimientos de física e ingeniería mecánica) aprendidos por el Dr. Franklín Chang y su equipo de trabajo, en su mayoría de nuestra propia cosecha (graduados de universidades costarricenses) se han dado a la tarea de avanzar hacia el futuro por medio de la investigación y el desarrollo. Nuestro reto docente es hacer que el conocimiento fluya, ser concientes de nuestras limitaciones, pero no dejarnos superar por ellas.

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